ATM y bruxismo



Todos los procesos que aumentan la presión dentro de la articulación témporo-mandibular (ATM), el bruxismo, apretar y rechinar los dientes o sobrecargas masticatorias, pueden ocasionar deformaciones del hueso, destrucción del disco o lesión de los ligamentos que forman parte de la ATM.

La degeneración mantenida de la ATM origina su artrosis y el Síndrome de Disfunción Cráneo-Mandibular. La sintomatología es:

1. Dolores de cabeza, normalmente a un lado del cráneo.
2. Dolor a nivel de la articulación (delante de la oreja).
3. Dolores y contracturas a nivel de las cervicales, que pueden incluso producir contracturas lumbares.
4. Ruidos/chasquidos articulares que se perciben como situados en el oído (clicks o chasquidos).
5. Limitación de la movilidad de la mandíbula (bloqueo) debido a la luxación.


Existen diversos tratamientos en función del origen de la disfunción:

1. Placa de descarga: Consiste en una férula de resina de “quita y pon” que se adapta y estabiliza en los dientes de la arcada superior. Con ella se estabiliza la mordida, se descarga la tensión muscular y el dolor y se evita un mayor desgaste de los dientes por el efecto de apretarlos. Generalmente se usa por la noche para dormir. En algunos casos, se puede usar de día.
2. Ortodoncia: Una vez controlada la primera fase de la patología, se puede corregir la causa por medio de la ortodoncia, si el caso lo permite.
3. Rehabilitación protésica: A veces la mejor solución es la reposición protésica de los dientes perdidos o la altura de los mismos por desgaste. Posteriormente, es necesario el uso de la placa de descarga para estabilizar la región.
4. Cirugía de ATM: Es muy poco frecuente llegar a esta opción, ya que las posibilidades de resolución por esta vía son escasas.

El bruxismo consiste en el acto de apretar los dientes de ambas arcadas, lo cual puede provocar lesiones a tres niveles:

1. Articulación temporomandibular: Deformaciones del hueso, luxación y destrucción del disco o lesión de los ligamentos que forman parte de la ATM
2. Desgaste de los dientes
3. Movilidad dental: Especialmente en pacientes con enfermedad periodontal

Existen numerosos factores emocionales y físicos que contribuyen a desarrollar ésta actividad neuro-muscular. Algunos de estos factores son desordenes del sueño, mordidas inestables, mal posiciones dentarias o la ausencia de dientes. El estrés puede desencadenarlo y perpetuarlo.

El bruxismo puede causar problemas en forma directa o indirecta. Los dientes pueden doler y hasta tener movilidad. Las personas que bruxan, literalmente desgastan sus dientes produciendo superficies planas y zonas de esmalte sin apoyo, las cuales se pueden fracturar con facilidad. Algunas veces el bruxismo severo puede ser escuchado por la persona que comparte la cama con la persona afectada e interferir con sus patrones de sueño.

Existen diversas maneras de tratar el bruxismo, el odontólogo determinará cual o cuales terapias en conjunto son aplicables según cada caso en particular. Cuando el bruxismo sea consecuencia de algún problema en la mordida, el tratamiento puede incluir retocar contactos nocivos de algunas piezas dentarias para estabilizar la mordida. Otro tratamiento efectivo para evitar el desgaste dentario consiste en la utilización de un protector de acrílico duro denominado “férula nocturna o férula de descarga”. Este protector evita que los dientes superiores e inferiores contacten entre sí durante los períodos de bruxismo nocturno.




ATM y bruxismo



Todos los procesos que aumentan la presión dentro de la articulación témporo-mandibular (ATM), el bruxismo, apretar y rechinar los dientes o sobrecargas masticatorias, pueden ocasionar deformaciones del hueso, destrucción del disco o lesión de los ligamentos que forman parte de la ATM.

La degeneración mantenida de la ATM origina su artrosis y el Síndrome de Disfunción Cráneo-Mandibular. La sintomatología es:

1. Dolores de cabeza, normalmente a un lado del cráneo.
2. Dolor a nivel de la articulación (delante de la oreja).
3. Dolores y contracturas a nivel de las cervicales, que pueden incluso producir contracturas lumbares.
4. Ruidos/chasquidos articulares que se perciben como situados en el oído (clicks o chasquidos).
5. Limitación de la movilidad de la mandíbula (bloqueo) debido a la luxación.


Existen diversos tratamientos en función del origen de la disfunción:

1. Placa de descarga: Consiste en una férula de resina de “quita y pon” que se adapta y estabiliza en los dientes de la arcada superior. Con ella se estabiliza la mordida, se descarga la tensión muscular y el dolor y se evita un mayor desgaste de los dientes por el efecto de apretarlos. Generalmente se usa por la noche para dormir. En algunos casos, se puede usar de día.
2. Ortodoncia: Una vez controlada la primera fase de la patología, se puede corregir la causa por medio de la ortodoncia, si el caso lo permite.
3. Rehabilitación protésica: A veces la mejor solución es la reposición protésica de los dientes perdidos o la altura de los mismos por desgaste. Posteriormente, es necesario el uso de la placa de descarga para estabilizar la región.
4. Cirugía de ATM: Es muy poco frecuente llegar a esta opción, ya que las posibilidades de resolución por esta vía son escasas.

El bruxismo consiste en el acto de apretar los dientes de ambas arcadas, lo cual puede provocar lesiones a tres niveles:

1. Articulación temporomandibular: Deformaciones del hueso, luxación y destrucción del disco o lesión de los ligamentos que forman parte de la ATM
2. Desgaste de los dientes
3. Movilidad dental: Especialmente en pacientes con enfermedad periodontal

Existen numerosos factores emocionales y físicos que contribuyen a desarrollar ésta actividad neuro-muscular. Algunos de estos factores son desordenes del sueño, mordidas inestables, mal posiciones dentarias o la ausencia de dientes. El estrés puede desencadenarlo y perpetuarlo.

El bruxismo puede causar problemas en forma directa o indirecta. Los dientes pueden doler y hasta tener movilidad. Las personas que bruxan, literalmente desgastan sus dientes produciendo superficies planas y zonas de esmalte sin apoyo, las cuales se pueden fracturar con facilidad. Algunas veces el bruxismo severo puede ser escuchado por la persona que comparte la cama con la persona afectada e interferir con sus patrones de sueño.

Existen diversas maneras de tratar el bruxismo, el odontólogo determinará cual o cuales terapias en conjunto son aplicables según cada caso en particular. Cuando el bruxismo sea consecuencia de algún problema en la mordida, el tratamiento puede incluir retocar contactos nocivos de algunas piezas dentarias para estabilizar la mordida. Otro tratamiento efectivo para evitar el desgaste dentario consiste en la utilización de un protector de acrílico duro denominado “férula nocturna o férula de descarga”. Este protector evita que los dientes superiores e inferiores contacten entre sí durante los períodos de bruxismo nocturno.