Los 5 propósitos de año nuevo para una sonrisa excepcional

Cómo cuidar tu salud bucodental, también en Navidad
diciembre 13, 2017

Los 5 propósitos de año nuevo para una sonrisa excepcional

Portrait of Mother and daughter brushing teeth in the bathroom

Año nuevo, vida nueva. Es lo que todos solemos pensar justo cuando acaba el año y empezamos con ganas y propósitos renovados. Entre los propósitos más comunes están casi siempre los mismos: hacer más ejercicio, tener una dieta más saludable, disfrutar más del tiempo libre, pasar más tiempo en familia… Pero, ¿qué hay de nuestro dientes ahora que empieza un año nuevo? También es interesante cuidar de ellos y aquí te dejamos una serie de propósitos que te animamos a que cumplas en este 2018. ¡Tu sonrisa lo agradecerá!

  1. Tomarse en serio los hábitos. Lo difícil de un propósito es mantenerlo en el tiempo. Si eres de las personas a las que les cuesta trabajo mantener la rutina de cepillarse los dientes, como mínimo, 3 veces al día, este puede ser un buen primer propósito de año nuevo para tu salud dental. Sabemos que las rutinas de trabajo a veces hacen muy difícil que sigamos a rajatabla esta regla, pero no es imposible si se quiere: si desayunas o comes fuera de casa, lleva siempre encima un pequeño cepillo de dientes que puedes guardar en el bolso o en un cajón de la oficina listo para usar cuando lo necesites.

Normalmente tendemos a subestimar un gesto tan sencillo como cepillarse los dientes después de las comidas más importantes del día, pero en el cepillado está la solución a uno de los problemas de salud bucal más frecuentes: la aparición de caries. Ya sabes: en 2018, fíjate el objetivo de 3 cepillados al día. Lo notarás a la larga cuando no tengas que sufrir por las caries.

  1. Piérdele el miedo al dentista. Muchas veces, problemas sencillos acaban agravándose por culpa de la auténtica fobia que muchas personas tienen a acudir a la consulta del dentista. Una pequeña caries puede acabar derivando en endodoncia o extracción de pieza dental por culpa de no haber atajado a tiempo el problema. Por eso, el segundo propósito de año es, ya no solo visitar una vez al año al dentista, sino acudir sin pensárselo dos veces ante la más mínima molestia.
  2. Predica con el ejemplo. Si tienes niños en casa y sufres la batalla diaria de que cuiden por su higiene dental, te proponemos una nueva actitud este año para conseguirlo: predica con el ejemplo. Sé tú mismo constante en tus hábitos de higiene dental, no pospongas el cepillado, no hagas ver a tus hijos que la higiene es un castigo con el que hay que cumplir de mala gana y, sobre todo, trata de mostrar una actitud positiva cuando se trate de ir a visitar al dentista. Los niños son verdaderas esponjas y, todo aquello que vean en sus padres, lo reproducirán. Así que deja de pelear con ellos y sé tú mismo el modelo que quieres que ellos sigan.
  3. Buena alimentación ya no solo por estética. Muchos empezamos el 2018 con el propósito de comer menos cantidad o tratar de llevar una dieta más sana y equilibrada. Es un buen propósito ya no solo por vernos más delgados, sino porque mantener una dieta saludable repercute también en la salud de nuestra boca. La reducción de la ingesta de azúcares, de alimentos hiperprocesados, con exceso de hidratos y un bajo aporte de frutas y verduras dañan nuestros dientes. Por eso, si quieres conseguir que la salud de tu boca se mantenga por más tiempo y tus visitas al dentista se reduzcan, empieza por reducir los azúcares y compensar con frutas y verduras frescas: lo vas a notar a nivel global en tu salud.
  4. Un plus de belleza. Y si ya tienes a punto tus dientes y tienes el firme propósito de cuidarlos, puede que te interese verlos también más blancos. Los tratamientos estéticos de blanqueamiento dental son cada vez más demandados debido al deseo de los pacientes de verse una sonrisa radiante. Aunque estos tratamientos no van estrictamente vinculados a la salud bucodental, sí es verdad que ayudan a mejorar la imagen del paciente y su percepción de sí mismo en casos en los que el color natural de los dientes no es tan blanco como a uno le gustaría. Recomendamos que este tipo de tratamiento se haga siempre por manos expertas y profesionales para evitar que aparezcan problemas serios de salud como un deterioro del esmalte dental u otras lesiones irreversibles en las piezas dentales. Así, que un “capricho” estético no acabe en un problema médico.
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