Los traumatismos dentales en la infancia son más frecuentes de lo que imaginamos, especialmente en edades tempranas, cuando los niños comienzan a explorar su entorno con mayor autonomía. En Gema Jiménez Odontopediatría, abordamos estos casos desde una perspectiva clínica, preventiva y emocional, adaptada a cada pequeño paciente y a su familia.
Hoy compartimos un caso clínico real, explicado de primera mano por nuestra odontopediatra Dra. Rocío Velasco, que refleja la importancia de una actuación temprana y especializada ante un traumatismo dental.
Primera visita: traumatismo y signos de infección
La paciente, Marta, de tan solo 4 años, acudió a nuestra consulta tras haber sufrido hace unos días un traumatismo en los incisivos centrales superiores temporales. Como explica la Dra. Rocío Velasco:
“Tras un golpe en dientes de leche, es fundamental valorar no solo el estado del diente, sino también los tejidos que lo rodean y la posible afectación interna.”
En el momento de la visita, la paciente presentaba un absceso como consecuencia del traumatismo previo, un signo claro de infección. Ante esta situación, el primer paso fue controlar el proceso infeccioso, pautando el tratamiento antibiótico adecuado para aliviar la sintomatología y reducir la inflamación.
Planificación del tratamiento: seguridad y bienestar del paciente
Una vez controlada la infección, se programó la extracción de las piezas afectadas, ya que el pronóstico de los incisivos temporales era desfavorable. En odontopediatría, la prioridad no es solo eliminar el foco infeccioso, sino garantizar el correcto desarrollo oral del niño a largo plazo.
Para ello, realizamos un escáner intraoral, una herramienta fundamental que nos permite tomar medidas precisas de la boca del paciente sin molestias, algo especialmente importante en niños tan pequeños.
“El escaneado nos aporta exactitud, rapidez y comodidad para el niño. Es una gran ayuda tanto en el diagnóstico como en la planificación del tratamiento”, señala la Dra. Velasco.
Mantenedor de espacio estético (Gropper): función y estética
Tras la extracción, se decidió la colocación de un mantenedor de espacio estético, también conocido como Gropper. Este dispositivo cumple una doble función:
- Mantener el espacio necesario para la correcta erupción de los dientes definitivos en el futuro.
- Restaurar la estética, algo especialmente importante en la zona anterior, contribuyendo al bienestar emocional del niño.
En edades tan tempranas, la pérdida prematura de dientes anteriores puede afectar no solo a la función masticatoria y al desarrollo del habla, sino también a la autoestima y seguridad del pequeño.
“El mantenedor estético nos permite preservar el espacio y, al mismo tiempo, devolverle al niño una sonrisa natural, algo que valoran mucho tanto los pacientes como sus familias”, explica la doctora.
La importancia de actuar a tiempo en traumatismos dentales infantiles

Además, el acompañamiento emocional durante todo el proceso resulta clave. En este caso, Marta se mostró colaboradora y tranquila, gracias a un entorno adaptado a la infancia y a una atención cercana y respetuosa.
La visión de la Dra. Rocío Velasco
La Dra. Rocío Velasco destaca que cada caso en odontopediatría va más allá del tratamiento técnico:
“Trabajamos con niños, y eso implica cuidar tanto su salud bucodental como su experiencia en consulta. Nuestro objetivo es que se sientan seguros, comprendidos y acompañados en todo momento.”
Casos como el de Marta reflejan la importancia de la odontología infantil especializada, donde el diagnóstico preciso, la planificación cuidadosa y el trato humano van de la mano.

En Gema Jiménez Odontopediatría, cuidamos sonrisas en cada etapa
En nuestra clínica, abordamos los traumatismos dentales infantiles con un enfoque integral, utilizando tecnología avanzada, tratamientos personalizados y un equipo humano especializado en el cuidado de los más pequeños.
Gema Jiménez Odontopediatría – Jerez de la Frontera
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Porque cada sonrisa infantil merece ser cuidada con tiempo, conocimiento y sensibilidad.

