En odontología, algunos tratamientos parten de una necesidad concreta y, a medida que se realiza el estudio clínico, permiten abordar otros aspectos relacionados con la salud, la función y la estética de la sonrisa.
Este es el caso tratado por la Dra. Elena Sanz, odontóloga especializada en odontología general y ortodoncia en Clínica Dental Gema Jiménez. El paciente acudió inicialmente por problemas periodontales y, durante la valoración, se detectó además un apiñamiento dental que afectaba a la higiene y a la función masticatoria. A partir de un diagnóstico completo, se planteó un tratamiento de ortodoncia invisible que permitiera mejorar la posición de los dientes y facilitar tanto la higiene como la función. Una vez finalizada esta fase, el tratamiento se completó con un blanqueamiento dental y la reconstrucción estética de los incisivos laterales mediante composite, sin necesidad de realizar preparación dental.
El punto de partida: salud periodontal, apiñamiento y función
El paciente acudió a consulta por problemas periodontales. Durante la valoración se observó también un apiñamiento dental que dificultaba el mantenimiento de una correcta higiene.
Antes de iniciar los movimientos ortodóncicos, era necesario tener en cuenta la situación periodontal y las condiciones que podían influir en la evolución del caso. El objetivo no era únicamente alinear los dientes, sino mejorar su posición de manera que también facilitara la higiene y la función.
Además, el paciente presentaba una Clase II bilateral, más pronunciada en el lado izquierdo, por lo que el planteamiento del tratamiento debía valorar de forma individual la situación de cada lado.
Ortodoncia invisible: corregir la posición dental respetando los objetivos del paciente
El tratamiento se planteó mediante ortodoncia invisible, buscando corregir el apiñamiento y mejorar la relación entre ambas arcadas.
En el lado derecho, se consiguió alcanzar una Clase I sin necesidad de realizar ninguna extracción, manteniendo además la pieza 44 en su posición dentro de la arcada, ya que inicialmente se encontraba fuera de ella.
En el lado izquierdo, donde la Clase II era más pronunciada, se consiguió mejorar la relación, aunque no fue posible alcanzar una Clase I. Para conseguirla habría sido necesaria la extracción de un premolar. Sin embargo, esta opción había sido descartada por el paciente antes de iniciar el tratamiento.
Por ello, se optó por mantener un engranaje estable en Clase II, evitando una corrección que implicara la extracción del premolar y buscando, al mismo tiempo, mantener unas condiciones adecuadas a nivel periodontal.
El tratamiento se adaptó así a las características concretas del caso y a las preferencias del paciente, estableciendo unos objetivos realistas y compatibles con su situación clínica.
De la posición al detalle estético: blanqueamiento y composite
Una vez finalizada la fase de ortodoncia, se abordó el componente estético del tratamiento.
El paciente presentaba tinciones por tetraciclinas, por lo que se realizó un blanqueamiento dental con el objetivo de reducir su intensidad.
Posteriormente, se llevó a cabo la reconstrucción estética de los incisivos laterales mediante dos restauraciones de composite, sin necesidad de realizar una preparación previa de los dientes.
La secuencia del tratamiento permitió trabajar primero la posición dental y, una vez conseguida, abordar el color y la anatomía de los dientes para conseguir un resultado estético más armónico.
Un tratamiento planificado por fases y con una visión integral

El caso se desarrolló en diferentes fases, abordando de forma progresiva las necesidades que se habían identificado durante el diagnóstico: la situación periodontal, el apiñamiento, la relación entre las arcadas y, posteriormente, los aspectos relacionados con el color y la estética dental.
La Dra. Elena Sanz fue la responsable del abordaje del caso desde el ámbito de la odontología general y la ortodoncia, dentro del enfoque multidisciplinar de Clínica Dental Gema Jiménez.
La Dra. Gema Jiménez, como directora clínica, forma parte de este enfoque de trabajo en el que el diagnóstico, la planificación y el seguimiento permiten establecer el tratamiento más adecuado para cada paciente.
En este caso, además, fue especialmente importante adaptar la planificación a las condiciones clínicas y a la decisión del paciente de no realizar extracciones, buscando un resultado estable y funcional.
El resultado: una sonrisa más estética y una mejor función
Al finalizar el tratamiento, se consiguió corregir el apiñamiento, mantener la pieza 44 dentro de la arcada y mejorar la relación de Clase II bilateral: alcanzando una Clase I en el lado derecho y mejorando la Clase II en el lado izquierdo, donde se mantuvo un engranaje estable al no realizar la extracción del premolar.
El blanqueamiento permitió reducir las tinciones por tetraciclinas y las dos reconstrucciones estéticas de composite en los incisivos laterales ayudaron a conseguir una sonrisa más armónica.
El resultado fue satisfactorio tanto desde el punto de vista estético como funcional. El paciente manifestó estar muy contento con el resultado de su sonrisa y, además, destacó una mejora notable en la masticación.
Un caso que muestra cómo un tratamiento puede plantearse por fases y adaptarse a las características de cada paciente, buscando el equilibrio entre salud periodontal, función, estabilidad y estética.
